lunes, 3 de enero de 2011

Paseando al perro

El saxo es uno de los instrumentos mas elegantes que he escuchado, tiene una magia sin igual. La guitarra por otro lado es mas tosca, pero contiene todo un universo dentro.

Caminando junto a mi perro, me puse a pensar en lo difícil que es lograr lo que quieres cuando se es una persona tímida. Al final todo se divide entre el "yo" y el "ellos", los que pueden hacerte ellos, lo que te meten en la cabeza que te pueden hacer "ellos". En el transcurso de ese pensamiento se lanza un pajaro a un charco de agua, logrando que miles de gotas escurran fuera de esta, fue la destrucción total de lo que en un momento fue un lindo charco con suficiente agua, ahora no era mas qe un charco con un pajaro dentro. No le di mas importancia, y segui mi camino, mi perro me miro con cara de admiracion, eso produce una sensacion bastante llenadora, como si todos tus antepasados que criaron animales se vieran nuevamente reflejados en los ojos de ese animal.

Camine hasta la esquina de mi barrio, en ese lugar vi el mismo pajaro con el agua que sus plumas le habian arrebatado al charco anterior, en ese momento me puse a pensar ¿por qué no puedo y decirle sin más al pajaro "te quiero" o "quiero que seas mi mascota" o "quiero que me acompañes a caminar por el parque"? luego cai en cuenta de que un miedo atroz cruzo por mis piernas, brazos y cabeza...

Si me acercaba y le hablaba corria el riesgo serio de que aquel ave que se llevo lo que en un momento contemple con admiracion se alejara para nuna mas verla. Ese miedo de perder lo que no se tiene logro romper con mi intencion, y al final, por ese gran tema del constate "yo" y "ellos" no me acerce, mi timida personalidad lo logro combatir a este miedo y di media vuelta y me fui con mi perro.

Mas adelante mi perro puso la lengua afuera, mas de lo habitual, sintoma claro de que necesitaba agua. En ese momento me acerque al charco que existia en mis recuerdos, y decidi retomar el camino anterior para volver a verlo. En la caminata de vuelta al charco mis pies estaban un poco mas livianos y senti que derepente todo era mas pesado que yo. Mi perro fue a beber al charco y para mi sorpresa estaba nuevamente aquel ave, pero esta vez se transformo en una mujer, la cual me sonrio, se acerco y me tomo de la mano. Mi perro la miro y siguio tomando agua, pero yo me sentia cada vez mas liviano, luego de esto ella levanto el vuelo con sus alas, y yo la seguia ejerciendo una clara fuerza de vuelta hacia la tierra. Por primera vez no sentia timides alguna estaba en el cielo, con lo que en algun momento me dio miedo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario