jueves, 28 de abril de 2011
Como seguir avanzando en la incertidumbre... como poder obedecer a los sentimientos cuando ni ellos saben lo que quieren. La presión en el pecho se deja sentir cada vez que se abren las tapas que descubren lo que hace, cada vez que no contenta mi idea de ideal, y cada vez que se mantiene lejos en todo ámbito de la vida. La pequeña luz no se filtra entre mis manos, llenas de penurias y alegrías, que no asoman a una certera solución, llenas de notas y escalas tristes para compensar los sentimientos de impotencia y desasosiego de la vida a mi alrededor.
lunes, 25 de abril de 2011
Tanto caminar, y ¿para que? para nada en realidad. La vida seguía sin mostrar algún atisbo de esperanza, no había luz al final del túnel. Camino y camino hasta encontrarse con algo que le llamo la atención, era un pequeño insecto. Trato de tomarlo con la mano, pero no lo logro. Intento seguirlo pero este se movía muy rápido, no podía alcanzar a aquella pequeña y bella criatura de colores intensos. Movió sus pesadas piernas una frente a la otra, pero su cabeza llena de ideas, falsas esperanzas, temores y remordimientos no lo dejaron avanzar, y se quedo tirado en el piso sobre sus rodillas contemplando a la criatura que no tenia intensión de acercarse a él. Intercambiaron sonidos con sus cuerpos, él con las manos y el insecto con sus patas traseras. Parecía entender claramente lo que buscaba aquél insecto, pero cayó en cuenta de que no era lo que el buscaba ni menos que quisiera subirse a su mano para contemplarlo de mejor forma. Tomo su mochila pero un dolor en el pecho no lo hizo avanzar en la otra dirección, si no que lo impulso a mantenerse en la posicion que tenía...
Estuvo ahí durante mucho tiempo con la constante duda si aquel insecto se iría o se acercaría a él.
miércoles, 20 de abril de 2011
Las lluvias no caían, los humos de los cigarros no se dispersaban, los borrachos no se iban. Estaba solo en un lugar de mala muerte en pleno invierno, solo acompañado con lo que parecía ser una copa amiga, que mirada desde cierto punto era la desfigurada cara de aquel hombre solitario. Se le acerco un borracho y comenzó a buscarle pelea, insistente aquel peleador que el hombre abandono el lugar, no quería aparentar ser un borracho más. Camino cuadras bajo una luna intensa acompañada por nubes inalcanzables que dejaban ver las desnudas estrellas cada día mas brillantes, la luz no bañaba para nada lugar alguno de la ciudad, haciéndola el sitio perfecto para delinquir y asesinar. Dio cuenta de que en ese minuto se sentía pésimo, su corazón recubierto de metales quería salir de su jaula para dejarse llevar totalmente por los sentimientos. Vio una luz tenue al fondo de un callejón, se acerco y vio una pequeña puerta que daba a ese sombrío lugar, entró.
Los humos de los inciensos no se dejaron esperar y taparon como una muchedumbre las narices del hombre. Se acerco a donde había una mesa y una anciana mujer. Lo invito a sentarse con un ademán de ultratumba, saco unas cartas y las coloco encima de la mesa. El hombre vio diez cartas puestas como una flor, y la vieja le pidió que sacara tres.
La primera era un caballero, luego le seguía la muerte, y luego la princesa. De alguna forma la vieja se dio las energías para tomar sus manos y decir: " no hay fuerza mas poderosa que el Odio, no mas misteriosa que el amor". No entendió primeramente, pero luego se vio a si mismo dentro de la historia de esas tres cartas.
Se dio cuenta de que el era el caballero, la muerte era el camino, y la princesa era la mujer de la cual estaba enamorado. Vio como el vestido de caballero luchaba por llegar a la princesa de una forma cliché para poder darle el beso que la saque de ese tormento. Pero vio como era custodiada no por un dragón, si no que por una de las criaturas mas peligrosas, era su "yo" vuelto serpiente con letras escritas en sus escamas que decían "odio" o "rencor, "tristeza" y "felicidad"....
peleaba contra sus sentimientos.
Cuando se acerco la serpiente a donde estaba él, un mar de tristeza lo invadió, luego la serpiente lo golpea con su gran cola y el caballero cae en unas rocas... sintió odio. Luego se imagino con una gran espada para poder derrotar a la serpiente y sintió furia, luego de cortar sus escamas con dicha espada sintió tristeza, felicidad, amargura, desdicha, soledad... miles de sentimientos que socavaron sus fuerzas y que por muy muerta que estuviera ya su enemiga, no se encontraba bien. Fue donde la princesa, y cuando la vio sintió un amor incondicional, y su cara lentamente se fue transformando en una serpiente, se lleno de escamas, y la princesa salio corriendo tratando de volar entre roca y acantilados, para caer finalmente al agua.
Se despertó de dicho trance, y vio que estaba en una casa abandonada, llenad de moho y con las paredes podridas, "¿dónde he estado?" se preguntó. Salio a la calle, y camino hacia su casa. En el camino la vio, su amor fue lentamente tomando el control de su cuerpo hasta que recordó la espada, y sintió que debía acabar enterrar sus sentimientos como la espada en la roca. Se acerco sin intención alguna y no se sintió cómodo, la espada no se movió de su corazón antes lleno de metales y ahora solo atravesado por una espada.
Luego de dar cuenta de eso, siguió hablando un rato y después se despidieron. Llego a casa y vio un libro que nunca había comprado, lo abrió y quedo sorprendido. Dentro del libro decía en una hoja "me gustas", firmada por la mujer que le quitaba el sueño. Cerro el libro y sus sentimientos ya no apoderados de su cuerpo, vagaron por su corazón, solo por su corazón, y con su razón logro descifrar el mensaje. No importa cuanto tengas tus sentimientos ocultos por miedo a que te dañen o dañes a otros, siempre estarán para quitarte el sueño y para confortarte por miles de espadas que haya tenido en su corazón.
Luego de esta revelación sonó el timbre, y al abrir la puerta se encontró con la señora que le había "visto la suerte" la otra noche. Lentamente la cara de la señora se volvió una serpiente draconiana y se lanzo sobre el hombre.
sábado, 16 de abril de 2011
Atardecer y mar
Aprendió el sabor de un café sin azúcar, aprendió a volar mientras seguía en la tierra, aprendió a saltar durante tiempos inconexos para llegar a ella. Le enseñaron el arte de la guerra con lo que destruye a sus adversarios, pero su legado de violencia se ve apocado por sueños fútiles para el mas principesco de los príncipes maquiavélicos.
Ella era el momentum, el lugar de donde su inspiración surgía y se apagaba, era el lugar donde no sabia que sería sin siquiera saber que no entendía. Los años pasan a través de sus pupilas dilatadas sin introducirse en su alma ni en su deseos que antaño fueron perseguidores de brujas inalcanzables.
Se abrió paso entre la multitud para observar con detención en donde se ubicaba su sombra, sin saber que ella estaba debajo de él. Siguió caminando a través de callejuelas olvidadas por los grandes señores feudales, los disparos rozaban sus pensamientos sin poder entrar en ellos. Su trance era tal que podría haber pasado un millón de veces por su hogar sin darse cuenta de donde estaba...
Era ella a la que él quería, y no estaba. Ahogo sus penas con el líquido del olvido, famoso en fiestas y odiado por muchos. Causa de alborotos y nacimientos, de injusticias y amistades...
Después de nadar en océanos de fuego, su estomago no quería sufrir el triste designio del magma que poseía al interior de este. Los movimientos compulsivos de su espalda llenaron de sabores su boca y llegaron al piso en una forma decadente y distorsionada. ¿Era ella la causa de todo esto?
Camino cuadras y cuadras sin motivo aparente, tal vez esperando toparse con su antiguo deseo, nunca se topo con el y nunca realmente lo quiso. Llego a un extremo del océano y con una fugaz mirada lo seco en segundos, llevándose con sigo miles de vidas un tanto insignificantes. Tomo las llaves del auto y viajo por el espacio, su despegue era total cuando alcanzo su altura máxima, pero el barranco tiró con fuerza de su carrocería, y se desplomo en segundos contra las rocas del fondo....
miércoles, 13 de abril de 2011
Noches, días son los que paulatinamente se van yendo. La expectación cala hondo en mi alma, y se aloja cerca de mi aorta, enviando miles de mensajes a mi cabeza diciéndome como se debe vivir. Los trasnoches consecutivos realzan mi estado alterado, al parecer los buhos invanden mi ventana tratando de entrar por ella y luego llevarse todas mis ideas. Las satisfacciones precedidas por amores y desamores solo son fútiles formas de seguir sintiéndose bien y no son lo que son gracias a los sentimientos perdidos.
Las hojas de Otoño, símbolo cliché de esta época, no caen y se demoran siglos en traernos esa suave brisa y tranquilidad en un paseo junto a los árboles. No se discute el hecho de que no haga frío, pero falta el romanticismo enamoradizo de esas hojas al viento. No se discute que los arboles no boten sus hojas, pero acá en este hoyo humeante no hay árboles cerca mío que cumplan con la increíble tarea de botar sus hojas al viento, parecen arboles plásticos de "casa&deas".
Las lluvias limpian un poco la ventana de mi habitación, llenándola de formas incongruentes e inconsecuentes con la gravedad. Afuera parece ser un caos, pero hermosamente construido para llenarnos de esa "calidez" de invierno, la cual nos lleva a disfrutar de cada gota que cae, de cada gota que cae en las hojas de las plantas, en ver a tu perro corriendo por el patio loco con la lluvia, el ver trasnformarse la tierra una vez sea, en una mezcla de quien sabe que....
El metro con la lluvia es mas agradable, no se porque el agua caida del cielo tiene ese efecto tan relajante sobre mi, me quita toda ansiedad y odio. Me muestra que corta y hermosa es la vida, ya que cada gota que cae es un mundo irreconocible para los ojos humanos porque posee tanto la esencia del mar, como la del aire, y de todas las cosas por donde paso... esa gota es una viajera de miles de kilometros, y viajo muchas millas para caer tiernamente sobre la ventana de algun auto o del metro.
Por un lado este tragico desenlace es una metafora a nuestras vidas, no solo por el hecho de que puede acabar por el parabrisas de un auto, si no mas bien, por que en toda la travesia que hacemos nos llenamos de la esencia de todo, nos jutnamos con otras gotas, y hacemos cosas maravillosas... pero luego debemos caer como todo.
Ahora llueve y mi alma se tranquiliza en que pueda seguir lloviendo un poco más....
viernes, 8 de abril de 2011
Sentimientos infantiles...
La espera es lo peor del mundo, el pequeño hombre alzo la mirada para ver donde se encontraba. No encontro por ningun lado a su madre ni a su padre, estaba solo en un lugar lleno de asientos y ruidos ensordecedores que aparecian esporadicamente. Se sento a esperar mientras sacaba un chocolate semiderretido de su chaqueta. Con una mirada altiva detallaba los gestos y la ropa que las personas hacian y ocupaban mientras pasaban alrededor de el. La espera era lo peor...
Se fue caminando hasta el mesón de informaciones para ver cuando iba a llegar el vuelo. La nieve afuera caía como un desesperado intento de angeles para purificar la tierra. El vuelo nunca llegaba, y el pequeño hombrecito con su chaqueta que le quedaba tiernamente grande y su gorro de lana la paciencia se le estaba agotando.
Se fue a sentar nuevamente junto a su bolso. Sintio como el tiempo infinito se trasladaba a su mente, como un simple hombrecito abandonado, no podría soportar la grandeza y vastedad de aquella sensación, no podría. Su actitud estaba cambiando y se volvia mas y mas iracundo, como si el odio se hubiera apoderado de él, llenandolo de energias para poder mandar todo a la mierda...
En eso un caballero, vestido de conserje, se le acerco y dijo "ya llego el vuelo", de las multitudes que bajaban desde el embarcadero no lograba verla, su metro ochenta de alto no era suficiente para vislumbrar a su objetivo. La desesperacion se hacia latente en su corazon, y no podia seguir esperando hasta que la vio.... Corrio desesperadamente hacia ella y no se soltaron en un buen rato.
La tormenta afuera estaba mas fuerte que antes, haciendo imposible irse del terminal.
jueves, 7 de abril de 2011
No hablar tiene consecuencias...
No dice nada, las hojas no caen porque si, caen porque les llega la hora. Un argumento poco valido como para incitar la conversación, las hojas de por si no significan mucho para nosotros, los seres caminantes y adoloridos de esté mundo. No caben las dudas en que por mucho que este, no digas nada. Las verdades parecen ideas inocuas de situaciones intrascendentes, no dicen nada, ni siquiera una parte de su verdad. Los años de estudios no reverberan en nuestras vidas, si no que se transforman en estas, y que tragicamente se convierten en nuestro futuro y nuestro pasado, y aun sigues sin decir nada.
Las conversaciones con un cigarro parecen ser distintas al resto, el tinte bohemio da un aire de superioridad sobre ti mismo, y aunque estes lejos no implica no sentirme fuerte, pero sigues sin decir nada...
La mañana en un cajón abarrotado de gente que se cree tontamente en verdades divinas salvadoras me aterran y me convierten en un ser meditabundo, acarradeor de vidas y de comentarios. Los estudios constantes sobre nosotros mismos nos dice como vivir y como morir, nos dice como emigrar y como renacer... pero sigues sin decir nada.
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