Despertando de una somnolienta vida, entre sombras y caras borrosas, me encuentro en el vacio implicito del tiempo creado. Las nubes de Gas venenoso pululan sobre mis villas creadas por mi cabeza, donde los habitantes representan las ideas que lentamente van muriendo o convirtiendose en monstruos tranformandome en un ser sin pensamiento autonomo y guiado por una secreta sed de ira y venganza por algo que aparentemente no existe.
Mi mano lentamente se desliza por mi pelo y exige de alguna forma poder para sacar esta insesante y estupida sensacion antes no sentida, este sentimiento nunca antes llorado.
Los Viejos nuevos que llegan al mundo se transforman asi en los Nuevos viejos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario