lunes, 17 de agosto de 2009

"El metro te cuida, cuida el Metro"

Cuantas veces uno se ha ido en metro?, no se si las contaran parecerían infinitas, pero lo que mas llama la atención es la cara dubitativa de la gente que te rodea en un clásico y a veces (si te toca la mala suerte) rustico vagón de metro.

Son caras de pesar, como si los llevaran a un matadero, donde sus almas serán arrancadas para alimentar al gran empresariado. No hay nada que "Metro" pueda hacer con el estrés que significa subirse a un vagón de este tipo, que este te lleve por pasadisos que no poseen un tiempo, parecieran fijos en el espacio, sin siquiera parpadear, bajarse luego en una estación muerta, solo acallada por los ruidos de trafico matutino y vespertino, donde se escucha a las personas que todavía tienen trabajo vigente ¿ a caso hay algo mas gratificante que irse en el metro y observar a otras personas hablando por teléfono sobre sus trabajos?. Nos quita un peso de encima, se los aseguro.

Temo, que a estas alturas, el tren subterráneo, llamado globalmente "metro", ha absorbido parte de mi mente, que pasa alrededor de 3 horas continuas en un sin fin de serafines blancos y azules, mas bien, cuatro blancos por uno azul. Es lo que mas llama la atención en un paisaje muerto pintado en las paredes de la línea 1, interrumpido por las placas metálicas de "estación Moneda", donde se alberga a los genios de este invento.

Pero bueno, ¿ que seriamos sin metro?, personas mas estresadas, ya que nos tendríamos que levantar mas temprano. Sigue mejorando, yo pintaría un mural gigante en cada estación con la forma de las caras de la gente que no toma metro entre las 6 de la mañana y las 930.

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