Son sonetos de la vida cotidiana, alambradas que parecen interminables cuando comenzamos a cruzarles, situaciones inconclusas que necesitan de un final para poder llorar tranquilos, pero que nunca que llegan. Son evaporaciones del alma que no implican ningún significado, mas que el hecho de parecerse al escritor.
Nos llenan el alma pero de una amargura feliz, que se traspone súbitamente con el autor original del objeto musical, ya que a sabiendas que tal vez uno de ellos se haya volado la cabeza, implica que todos sus sentimientos son mas fuertes de los que puedes llegar a sentir con sus notas y sus metáforas.
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