No dice nada, las hojas no caen porque si, caen porque les llega la hora. Un argumento poco valido como para incitar la conversación, las hojas de por si no significan mucho para nosotros, los seres caminantes y adoloridos de esté mundo. No caben las dudas en que por mucho que este, no digas nada. Las verdades parecen ideas inocuas de situaciones intrascendentes, no dicen nada, ni siquiera una parte de su verdad. Los años de estudios no reverberan en nuestras vidas, si no que se transforman en estas, y que tragicamente se convierten en nuestro futuro y nuestro pasado, y aun sigues sin decir nada.
Las conversaciones con un cigarro parecen ser distintas al resto, el tinte bohemio da un aire de superioridad sobre ti mismo, y aunque estes lejos no implica no sentirme fuerte, pero sigues sin decir nada...
La mañana en un cajón abarrotado de gente que se cree tontamente en verdades divinas salvadoras me aterran y me convierten en un ser meditabundo, acarradeor de vidas y de comentarios. Los estudios constantes sobre nosotros mismos nos dice como vivir y como morir, nos dice como emigrar y como renacer... pero sigues sin decir nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario