lunes, 25 de abril de 2011

Tanto caminar, y ¿para que? para nada en realidad. La vida seguía sin mostrar algún atisbo de esperanza, no había luz al final del túnel. Camino y camino hasta encontrarse con algo que le llamo la atención, era un pequeño insecto. Trato de tomarlo con la mano, pero no lo logro. Intento seguirlo pero este se movía muy rápido, no podía alcanzar a aquella pequeña y bella criatura de colores intensos. Movió sus pesadas piernas una frente a la otra, pero su cabeza llena de ideas, falsas esperanzas, temores y remordimientos no lo dejaron avanzar, y se quedo tirado en el piso sobre sus rodillas contemplando a la criatura que no tenia intensión de acercarse a él. Intercambiaron sonidos con sus cuerpos, él con las manos y el insecto con sus patas traseras. Parecía entender claramente lo que buscaba aquél insecto, pero cayó en cuenta de que no era lo que el buscaba ni menos que quisiera subirse a su mano para contemplarlo de mejor forma. Tomo su mochila pero un dolor en el pecho no lo hizo avanzar en la otra dirección, si no que lo impulso a mantenerse en la posicion que tenía...

Estuvo ahí durante mucho tiempo con la constante duda si aquel insecto se iría o se acercaría a él.

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